Monday, July 05, 2010

Receta para conquistar el corazón de una mujer

Uno de mis hijos está profundamente enamorado. La verdad es que no se me ocurre que receta darle, para que conquiste el corazón de su amada. Pero buscando encontré está carta, que me parece simpatiquísima y que resume mucho de lo que con los años he ido aprendiendo de como piensan los hombres.
Es bastante rebuscada la fórmula, pero a más de alguno le puede servir. No se si te servirá a ti.

"18 de Octubre de 1996
(como a las no sé cuántas de la madrugada)

A: Joaquín Sabina
Planeta Tierra

De: Subcomandante Insurgente Marcos
CCRI-CG del EZLN
Montañas del Sureste Mexicano, Chiapas
México


Don Sabina:

Yo sé que le parecerá extraño que le escriba, pero resulta que me duele la muela y, según acabo de leer, usted camina ahora por estas tierras que, mientras no acaben por venderlas también, siguen siendo mexicanas. Entonces pensé yo que, aprovechando que me duele la muela y que usted camina ahora bajo estos cielos, pudiera yo escribirle y saludarlo e invitarlo a echarse un “palomazo” con el Sup (a larga distancia, se entiende). ¿Qué dice usted? ¿Cómo? ¿Que qué tiene que ver el dolor de muela con el “palomazo”? Bueno, tiene usted razón, debo explicarle entonces la muy extraña relación entre el dolor de muelas, el que usted camine por estas tierras, la larga distancia y una muchacha. No, no se sorprenda usted de que ahora haya aparecido una muchacha. Siempre aparece una, vos lo sabés Sabina.

Bien, resulta que cuando yo
pasaba por esa etapa difícil en que uno descubre en que ya no es más un niño y tampoco alcanza a ser un hombre (esa etapa, vos lo sabés Sabina, en que las féminas se transmutan de molestas a interesantes y hay que ver la de problemas que esto provoca), conocí a un viejo que, sin que se lo pidiera, decidió que tenía que darme un consejo sobre esos seres incomprensibles pero tan amables que eran, y son, las mujeres.

“Mira muchacho —me d
ijo— la vida de un hombre no es más que la búsqueda de una mujer. Fíjate que digo ‘una mujer’ y no ‘cualquier mujer’. Y por ‘una mujer’, muchacho, me estoy refiriendo a una de “única”. El problema está en que el hombre siempre queda con la duda de si la mujer que encontró, si es que encuentra alguna, es esa ‘una mujer’ que estaba buscando. Yo ya estoy viejo y he descubierto una fórmula infalible para saber si la mujer que uno encontró es la ‘una mujer’ que estaba uno buscando...”

El viejo se detuvo a ver hacia todos lados, como temiendo que alguien más lo escuchara. Yo sentí que algo muy importante estaba a punto de serme revelado, así que puse cara de circunstancia y saqué discretamente un papelito y un lapicero para tomar nota, no fuera a ser que se me olvidara la fórmula (de por sí batallaba mucho con las matemáticas). El viejo carraspeó y, sin poner atención en mi papelito y mi lapicero, me confió:

“Si tú le dices a una m
ujer que te duele una muela y ella, en lugar de mandarte al dentista o darte un analgésico, te abraza y deja que recuestes la mejilla en sus pechos, entonces, muchacho, esa mujer es la ‘una mujer’ que andabas buscando...”

Yo me quedé perplejo,
pero como quiera tomé nota de la fórmula. A mí nunca se me había ocurrido que debía pasarme la vida buscando una mujer, por más que esa mujer fuera “una de única”. A mí se me ocurrían cosas más concretas y factibles, como ser bombero, conquistar el mundo o construir un avión que se controlara sólo con el pensamiento. Respecto a las mujeres, yo me tenía en muy alta estima y estaba más propenso a que esa “una mujer” me encontrara a mí, que a buscarla yo...

Yo tenía como 10 años y una maestra de piano de la que, por supuesto, estaba enamorado. Mi mayor empeño consistía en mirarle unos pechos que se adivinaban como el mejor remedio dental que tenía a la vista. Por supuesto que le apliqué la fórmula, pero ella sólo se me quedó viendo y me dijo que era un pretexto para no practicar en el teclado. Yo de por sí ya sabía que ella no era la mujer de mi vida, 15 años y un piano se interponían entre nosotros.

En fin, el caso es que, como quiera, seguí el consejo del viejo. Ya se imaginará usted, Don Sabina, el desconcierto que provocaba en las muchachas el hecho de que, en cuanto se presentara la oportunidad de estar solos (ese momento en el que el resto de los mortales aprovechan para acercar una mano o unos labios), yo me llevaba la mano a la mejilla y declaraba solemnemente que me dolía la muela...


Es cierto que en esa época no conseguí ninguna, pero acumulé una importante cantidad de analgésicos, antiinflamatorios, antibióticos y, por supuesto, tarjetas de dentista.

A mí ni se me ocurrió que la fórmula estuviera mal. Así que achaqué mis primeros fracasos a la falta de autenticidad en mi dolor de muelas. Por tanto me di a la dulce tarea de picarme las muelas. Y digo “picarme las muelas” en un sentido literal y no sólo comiendo dulces y bebiendo refrescos. Con clips y palillos, después de una paciente labor de meses, logré picarme dos muelas con tanto éxito que tuve que acompañar la estrategia con una fuerte dosis de antibióticos. Repetí la fórmula, ahora con la confianza de saberme auténtico, y los resultados siguieron siendo magros.

Así hubiera seguido adelante, acabando con mis muelas, si no es porque, ya adolescente, encontré a otro viejo que, cruel, me
dijo:

“Mírate en un espejo y así sabrás por qué no tienes éxito con las chamacas. Tu problema está en la cara. Más bien en tu nariz. A los feos, las muchachas no les hacen caso... a menos que sean cantantes”.

¿“Cantantes”? Bueno, esta nueva fórmula le daría reposo a mis muelas (que por lo demás ya estaban definitivamente destrozadas) y me obligaría a un cambio radical en la estrategia. Claro que el problema entonces era saber qué se necesitaba para ser cantante. Resulta que no era tan sencillo como usar palillos y clips. Leí todos los manuales que pude: manuales de carpintería, cerrajería, electrónica, radio y tv, mecánica, y hasta tomé dos cursos por correspondencia, uno de piloto aviador y otro de detective privado.

Créame Don Sabina, que fue muy duro para mí darme cuenta que, con todos los avances de la ciencia y la técnica, no existe todavía ningún manual para ser cantante. Después, escuchando canciones, me di cuenta de que el problema era mayor ya que una cosa era ser “cantante” y otra más difícil era ser “cantautor” o “canta-autor” (vos lo sabés Sabina). Entonces hice trampa, es decir, escribí algunos poemas (o como se llamara lo que escribía) y dejaba siempre pendiente la música.

Por supuesto que seguí cosech
ando fracasos con las mujeres, pero a cambio logré darle una tregua a mis muelas y juntar una gran cantidad de papeles, papelotes, papelitos y, sobre todo, papelones (vos lo sabés Sabina) con poemas.

Seguro que todo este dilatado relato no le resuelve, Don Sabina, el misterio de la relación entre dolor de muelas, su caminar por estas tierras, la larga distancia y una muchacha. No se desespere usted, ya verá cómo al final de todo (vos lo sabés Sabina) las piezas se acomodan. Bien, continúo:

Resulta que (vos lo sabés Sabina) hay ahora una muchacha que está demasiado lejos y entonces pensé que usted, Don Sabina, podría echarme una mano y una tonadita (mire que no es lo mismo pero pudiera ser igual). Y usted podría echarme una mano si me permitiera tutearlo y, cómplice como ha sido antes sin saberlo, fingiera usted que nos conocemos desde hace mucho tiempo y que, por tanto, es perfectamente natural que usted reciba una carta del Sup redactada en los siguientes términos:

“Sabina (sí, ya sé que te desconcierta este inicial e irreverente tuteo, pero tú compórtate como si tal cosa):

“He trabajado arduamente en los últimos días en la letra que me encargaste para tu nueva canción (¡vamos, quita ya esa cara de espanto!, ya sé que no me has encargado ninguna letra para ninguna canción, pero sígueme la corriente para despistar al enemigo) pero ha sido inútil. No me sale nada original.

“Así las cosas, busqué en el cofre del pirata y sólo encontré un viejo y mohoso poema, que no es tan viejo y tal vez ni a poema llegue, que te puede servir si le das un poco de aliño. Es ideal para ponerle música y escalar con velocidad el hit parade internacional (no me preguntes si para arriba o para abajo), pero tú ya sabes que a nosotros las artistas (sigue fingiendo demencia, no denotes la menor sorpresa) no nos importa la fama (bueno, no mucho).

“En este caso particular, a mí sólo me interesa una muchacha que está demasiado lejos para que pueda yo musitarle al oído este poema y arrancarle así, vos lo sabés Sabina, una sonrisa o una lágrima. Porque es de todos conocido que arrancar una sonrisa o una lágrima de una muchacha que está demasiado lejos, es una forma de que no siga estando demasiado lejos, vos lo sabés Sabina. El poema dice, más o menos, así:

“Como si llegaran a buen puesto / mis ansias, / como si hubiera dónde / hacerse fuerte, / como si hubiera por fin / destino para mis pasos, / como si encontrara / mi verdad primera, / como traerse al hoy / cada mañana, / como un suspiro / profundo y quedo, / como un dolor de muelas / aliviado / como lo imposible / por fin hecho, / como si alguien / deveras me quisiera, / como si, al fin, / un buen poema me saliera. / Llegar a ti.

“La tonadita puede ir más o menos así: tara-tarara- tarirara-etcétera, vos lo sabés Sabina. El título de la canción podría ser ‘Canción para una muchacha que está demasiado lejos’, o ‘Un dolor de muelas para ella’, o ‘Un dolor de muelas, Sabina, la larga distancia, una muchacha y el Sup’. En fin, ya se te ocurrirá algo. El crédito puede ser ‘Letra: el Sup. Música: Joaquín Sabina’, o ‘Letra y música: Joaquín Sabina (a petición del Sup)’ o como quieras.

“Vale. Salud y ojalá ella entienda.

“El Sup”.

Esa podría ser la carta que usted recibiera y aceptara, Don Sabina.

Y todo esto viene a cuento porque estaba yo solo, con mi dolor de muela y leyendo que usted camina por estas tierras. Entonces pensaba yo que usted, tal vez, estaría de buen humor y magnánimo y que podría contarle yo la historia de los dolores de muelas, mi frustrada carrera como cantautor y una muchacha que está demasiado lejos.

Y pensaba yo que podría escribirle una carta tuteándolo y pidiéndole una tonadita para un mohoso poema. Y pensaba yo que usted me perdonaría el tuteo y el pedirle una tonadita para acercar a una muchacha que está demasiado lejos, y que así se completaría el rompecabezas del inicio.

Y no para que me dispense es que le cuento todo esto Don Sabina, sino para que comprenda. Y comprender, vos los sabés Sabina, es otra forma de absolver.

Vale. Salud y ya sabe usted, si le sobran por ahí un analgésico o una tonadita, no dude en mandármelos. Ambas cosas se agradecen en este asfixiado pecho que le escribe...

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Marcos
"

Bueno esta es la carta y receta, que Sabina finalmente transformo en:

Título: Como un dolor de muelas
Año: 2002
Letra: Joaquín Sabina, Pancho Varona y Subcomandante Marcos
Música: Pancho Verona
Disco: Dímelo en la calle (2002)

Les dejó el tema para que lo escuchen y saquen sus conclusiones. A mi me produce muchas sensaciones "importantes".

http://www.youtube.com/watch?v=_rbv6UYd2Gc

Tuesday, June 22, 2010

Ahora que...Vivir y GRACIAS.

Tengo hoy ganas de simplemente decirles que quiero Vivir. Ahora que la vida ya me dió todo lo necesario para estar agradecida, comienza mi cuarto de tiempo para VIVIR.
Hace un poco más de 10 años, no tenía idea de si se daría siquiera la posibilidad de seguir adelante con lo que se venía. Pero se dió y aquí estoy, con 3 hijos hermosos (Juaco, Javier, Josefa), más una hija preciosa y ya casi una adulta (Javi), que me dió la fuerza para seguir luchando y viviendo.

Hace 40 años este país estaba ilusionado con un gran cambio que se venía. Eran los tiempos en que mi papá, entre concentraciones por Allende y citas en alguna peña para ver a Los Quilapayun, corría a un hospital público para verme nacer. No repetiré lo que el malvado decía de mi, cuando mi madre me mostraba por una ventana. Está claro que el tema político Zurdo marcó hasta mi nacimiento. Pierdan cuidado que Zurda moriré, a mi manera obviamente.

Con mi papá, debo reconocer que teníamos una relación especial. Hasta el final, fue siempre igual. Lo esperaba ansiosa a que llegara de su trabajo en Endesa, 1 semana al mes. Siempre fue así. Será por eso que odio tanto que me hagan esperar. Es un tema que me supera. Siempre llegaba con chocolates o galletas. Era tan rico estar con él esos 7 días. Pero luego se iba y volvía de nuevo la pena y la soledad. Hasta hoy lo recuerdo cada día de mi vida y lo extraño.

Mi madre era y es una gran mujer. Aperrada con todo lo que la vida le presentó siempre. Incluso con el desamor y el amor. Pienso que fue bien valiente, en tomar la decisión de irse lejos, con alguien que apenas vio, conoció y en 4 meses, se casó. Era mi padre. Tengo claro por que lo hizo. El novio españolito que había tenido tantos años, se había portado bien mal con ella, y ni todo el oro moro del mundo, la haría cambiar de opinión. Así que no le quedó otra que escapar y ver que le presentaría la vida nuevamente. Al final, siempre se van tomando decisiones que te permiten seguir VIVIENDO.

Tengo una hermana, la Pao. La quiero harto. Como no voy a querer, a la única que me ha sacado la mierda y yo me he dejado, por no hacerle daño, eso si. Nos faltaba solo el barro cuando nos enfrentábamos. Igual me daban ganas de pegarle uno de "esos" y dejarla tirada. Pero si eso ocurría, a quien le llegaba era a mi obviamente. Ella tiene una vida, absolutamente opuesta  a la mia. Nos vemos poco, pero la sigo queriendo como siempre y para siempre.

De chica tuve hartas obsesiones. Una que conservo hasta el día de hoy, es el amor por París. En casa, mi mamá siempre tuvo un retrato con una postal de la Tour Eiffel, autografiada por alguien. Nunca le he preguntado por quien. Ahora creo adivinarlo.
Además, buscaba información en las enciclopedias de la época (SALVAT) y sacaba, por ejemplo, el mapa del metro de París y lo pegaba en mi dormitorio. Lo observaba horas, mirando como las distintas líneas se dispersaban por la ciudad. Miraba fotografías de la Tour Eiffel y de todo lo que encontrara.
Cuando en el colegio, tuvimos que elegir un idioma para profundizar, yo elegí Francés y Paullete Gouttie, profesora que adoraba, me enseñaba bastante más de lo que debía. Me prestaba libros y yo era FELIZ!!! Recuerdo que siempre jugaba cuando estaba sola, en mi dormitorio o baño por ejemplo, a hacer todo el recorrido por París y hablarle al que me llevaba las maletas, al taxista, al que me habría la puerta del Hotel, al garzón, etc. Obsesión que conservo hasta hoy y que con tanta responsabilidad, este viaje siempre está en un constante Stand by. Pero se vendrá pronto espero, junto a  Javi. Si no, ya tendré en algún momento menos responsabilidades y entonces, escaparé.

Cada día que pasa, siento que no me puedo perder de hacer nada y cuando evalúo el día, casi siempre me he perdido de muchas cosas por hacer.
Pero de a poco, estoy comenzando a hacer lo que "de verdad" me gusta.

Es impagable salir a caminar por mi ciudad, contaminada y todo, pero es mi ciudad. La que me cobija. Sacar una fotografía con la camara viejita, en blanco y negro, a la antigua y esperar por el revelado que se demorará. Eso me gusta.
Ir a esos cafecitos que me gustan, leer un libro o un diario. Escuchar las historias que se tejen. Gozar el coffee. Eso me gusta.
Sentarme a conversar con mis amigas/os en un bar. Casi siempre el mismo. El Cuatro & Diez. Conocer nuevas personas lindas, como las que he conocido. Eso me gusta.
Tomarme un vaso de Agua, cuando tengo SED. Dejar que el agua corra. Eso me gusta.
Cuando puedo, viajar, contemplar el mar, el campo, la naturaleza inmensa que tenemos. Eso me gusta.
Trabajar en lo que me gusta. Estudiar, buscar, encontrar. Educar. Eso me gusta.
Disfrutar a mis niños, a la familia. Jugar. Ser feliz. Amar a quien quiero amar. Eso me gusta.


Lo que no me gusta, es vivir pensado en lo que no fué. Vivir de la nostalgia. Eso lo he sacado de mi cabeza ya! Creo que todos podemos siempre vivir, pero el HOY, lo que queremos vivir, y punto. Mi AHORA es importante. Que quiero ser y hacer AHORA es lo que importa, no el ayer ni el mañana.

No quiero nuevamente, verme entubada completa y arrepentirme de no haber hecho o dicho algo. Sentir nuevamente que se me acaba la vida y que no hice lo correcto. En ese minuto te das cuenta, que daba lo mismo si lo decias, nadie se iba a morir. Daba lo mismo si lo hacias, tampoco nadie se iba a morir. Habia que simplemente, hacerlo o decirlo. Estar.

Lo último. Quiero agradecerles los saludos. Quien de verdad se interese en mi, leerá esto y recibirá mi agradecimiento. Disculpen por querer estos días disfrutar mi soledad. Es lo que quiero HOY. No me lo hagan más complicado. Gracias de verdad.

Les dejo, el tema que suena en mis oidos, mientras escribo estas, mis últimas palabras antes de cambiar de folio.

 Ahora que.

Ahora que nos besamos, tan despacio,
Ahora que aprendo bailes, de salón,
Ahora, que una pensión es un palacio,
Donde nunca falta espacio,
Para más, de un corazón.

Ahora, que las floristas me saludan,
Ahora que me doctoro, en lencería,
Ahora, que te desnudo y me desnudas,
Y en la estación de las dudas,
Muere un tren, de cercanías.

Ahora que nos quedamos, en la cama,
Lunes, martes, y fiestas de guardar,
Ahora, que no me acuerdo, del pijama,
Ni recorto el crucigrama,
"Ni me mato si te vas".

Ahora, que tengo un alma, que no tenía,
Ahora que suenan palmas, por alegrías,
Ahora, que nada es sagrado,
Ni sobre mojado, llueve todavía.

Ahora, que hacemos olas, por incordiar,
Ahora, que está tan sola, la soledad,
Ahora que todos los cuentos,
Parecen el cuento, de nunca empezar.

Ahora que ponnos otra y que se debe,
Ahora que el mundo está, recién pintado,
Ahora, que las tormentas son tan breves,
Y los duelos, no se atreven, a dolernos demasiado.

Ahora que está tan lejos, el olvido,
Ahora, que me perfumo, cada día,
Ahora, que sin saber, hemos sabido,
Querernos, como es debido,
Sin querernos, todavía.

Ahora que se atropellan, las semanas,
Fugaces, como estrellas de Bagdad,
Ahora, que casi siempre, tengo ganas,
"De trepar a tu ventana, y quitarme, el antifaz".
 

Ahora, que los sentidos, sienten sin miedo.
Ahora que me despido, pero me quedo,
Ahora, que tocan los ojos, que miran las bocas,

Que gritan los dedos.

Ahora, que no hay vacunas, ni letanías,
Ahora que está en la luna, la policía,
Ahora, que explotan los coches,
"Que sueño de noche, que duermo de día".

"Ahora que no te escribo, cuando me voy,
Ahora que estoy más vivo, de lo que estoy.
Ahora que nada es urgente, que todo es presente,
Que hay pan para hoy".

"Ahora, que no te pido, lo que me das,
Ahora que no me mido, con los demás,
Ahora que todos los cuentos,
Parecen el cuento, de nunca empezar".


(J. Sabina)


(Publicación original, en mi Blog: http://alejandragonzalezrojas.blogspot.com/ )

Monday, June 14, 2010

Oda al Tiempo

Dentro de ti tu edad
creciendo,
dentro de mí mi edad
andando.
El tiempo es decidido,
no suena su campana,
se acrecienta, camina,
por dentro de nosotros,
aparece
como un agua profunda
en la mirada
y junto a las castañas
quemadas de tus ojos
una brizna, la huella
de un minúsculo rio,
una estrellita seca
ascendiendo a tu boca.
Sube el tiempo
sus hilos
a tu pelo,
pero en mi corazón
como una madreselva
es tu fragancia,
viviente como el fuego.
Es bello
como lo que vivimos
envejecer viviendo.
Cada dia
fue piedra transparente,
cada noche
para nosotros fue una rosa negra,
y este surco en tu rostro o en el mío
son piedra o flor,
recuerdo de un relámpago.
Mis ojos se han gastado en tu hermosura,
pero tú eres mis ojos.
Yo fatigué tal vez bajo mis besos
tu pecho duplicado,
pero todos han visto en mi alegría
tu resplandor secreto.
Amor, qué importa
que el tiempo,
el mismo que elevó como dos llamas
o espigas paralelas
mi cuerpo y tu dulzura,
mañana los mantenga
o los desgrane
y con sus mismos dedos invisibles
borre la identidad que nos separa
dándonos la victoria
de un solo ser final bajo la tierra.
(Pablo Neruda) 

(Publicación original en mi Blog)

Tuesday, March 23, 2010

El nombre de mi hija...Javiera

Seguramente muy pocos saben que mi hija Javiera, lleva ese nombre en homenaje a Javiera Parada. Javiera era la hija mayor de Jose Manuel Parada Maluenda. Javiera vió a su padre por última vez, el 28 de Marzo de 1985 cuando la fué a dejar al Colegio Latinoamericano de Integración.
Hace un rato atrás, me preguntaba si existían las penas buenas, no tengo respuesta, creo que las penas se llevan durante mucho tiempo y la noticia de saber que habían muerto DEGOLLADOS 3 compañeros me marcó para siempre en la vida y hasta el día de hoy me causa una pena tremenda.
Nunca voy a olvidar las desgarradoras palabras de Estela Ortíz, esposa de Manuel, tras enterarse de que su esposo era uno de esos tres hombres que habían encontrado degollados (las escuche sin querer junto a mi papá en la radio). Dijo en esa oportunidad: "hace 8 años que murió mi padre asi mismo, pero esta desaparecido, hoy día me matan a mi marido, me dejan con 4 niños....".
Las coincidencias de la vida me llevaron a tener un marido también profesor comunista, tengo 4 hijos y mi hija mayor se llama Javiera. Pero esta familia que tengo, tiene la suerte ser construida en Democracia.
Hoy me llegó esta invitación que valoro mucho. Se las dejo por si quieren asistir a homenajear a Parada, Nattino y Guerrero y será un momento también para seguir cooperando con los que nos necesitan y de reencuentro con la memoria que sigue VIVA en este país.
(http://url.ie/5hlx)

"CARAVANA EN MEMORIA DE PARADA, NATTINO Y GUERRERO, lunes 29 de marzo, 19:30 a 21:00 hrs: Velatón Cultural frontis Ex Colegio Latinoamericano de Integración (Los Leones con El Vergel, entre Pocuro y Eliodoro Yáñez). Manuel García, Luis Le Bert, Coro Colegio Latinocordillera. Trae tu útil escolar para ayudar a los niños ...de la Escuela Manuel Guerrero Ceballos de Cerro Navia, severamente dañada por el terremoto.

http://url.ie/5hlu
 

Wednesday, March 03, 2010

Mamá no cambies tu bunker. 

Recuerdo que unos meses después del terremoto del 85 me atreví a ir a una fiesta en un departamento de amistades en nuestra Villa Olimpica. No disfruté nada...con cada baile y salto se movia el piso y se zangoloteaba de un lado a otro.
 Creo que nunca se hizo nada más concreto en esa "época" por arreglarlos. Ahora veo que efectivamente fué así. Les dieron una manito de gato y listo...sería.
Aun recuerdo que uno de ellos colapsó, con un conocido amigo de pastoral duchándose. Salio ileso y las bromas duraron mucho tiempo, quedo colgando literalmente de la tina y en pelotas hacia los jardines.
 Viendo como quedaron los dptos en distintas zonas de Stgo y especialmente en ÑuÑoa...mi pregunta es...¿a cuántos les van a dar de nuevo una manito de gato?
Mi madre lo único que quería era irse a un departamento dentro de su comuna de Ñuñoa, por ahí cerca, algo más "nuevo" decía y vender su casita.
Lo primero que me dijo cuando nos reencontramos despues de pasados 2 días del terremoto fué..."no vendo mi bunker". Por que podrá estar viejita su casa, pero es como un bunker. Además que está claro que su protector, mi padre QEPD, no la dejaría. Lo único que cayo esa madrugada fué la copa de vino de mi padre que ella guarda con semillas en un mueble. Y esta cayo parada, sobre una mesa de vidrio y ni se trizo. Ella dice un aviso, yo digo casuistica.

Encontré un estudio posterior que se hizo sobre este departamento colapsado en la Villa Olimpica. Me sorprenden las conclusiones. Claramente no cumplia la norma ACI 31889.

 
Fuente:http://www.ociv.utfsm.cl/asignaturas/hormigon_armado_II/files/V_Olimpica.pdf

Wednesday, February 03, 2010

El desamor inspira...el amor es cosa de maricones.

"No escribo canciones como quien va a la oficina. Si no se me imponen no lo hago. Pero costó mucho, porque yo pasaba por una rara y mínima felicidad doméstica, y allí las canciones que a mí me gustan, que son desesperadas, no crecen. El desamor, sin ninguna duda inspira. El amor es una cosa de maricones. La tranquilidad doméstica da otras cosas, como una cuenta bancaria y un matrimonio desapasionado, pero no da buenas canciones." (Joaquín Sabina)

Sin duda alguna, Sabina es bastante crudo al afirmar lo anterior. Pero es su realidad. Realidad que para muchos puede parecer obsena y no a lugar, pero es su forma de mirar la vida y de hacer sus canciones.

Para mi tanto el desamor, como el amor pueden inspirar a un poeta y a cualquiera que quiera serlo. Y vaya que conozco poetas del amor.

El otro día por ejemplo, el frio alemancito dueño del café al que suelo ir, saco de su interior todo lo poeta con amor que podía tener. Se veia el alemancito bastante frio siempre. Pero cambio mi percepción desde ese día.

Estabamos, algunos cafeinomanos de siempre, a esa hora comentando de distintos tipos de comida. Y su pareja que le ayuda ahi, dice: "Yo prefiero la comida Italiana de todas maneras..." y él por allá atrás en la barra, que sólo escuchaba la conversación, se da vuelta y dice: "Yo prefiero la comida que preparas tú cada viernes por la noche...".  Y guauuu!!!! plop!!! maripositas!!!...Así quedamos todos mirándolo. El se volvio, siguió en lo suyo y nosotros con la boca más abierta que de costumbre.

Eso me dice, que cualquiera puede ser romántico y que el amor también puede inspirar hasta al más frio alemancito que exista.

Pero el desamor, si que puede inspirar. No he conocido poeta que mejor lo describa que Sabina. Por que a mi el desamor, lo único que me causa es lo que también dice Sabina, mandarlo a la pu....ma...y ninguna frase bonita y cliché para el bronce. Todo lo contrario. Pero él con mucha poesía hace lo mismo, absolutamente inspirado, con letras que no se como las puede sacar de ahi dentro, cuando el corazón esta roto y destrozado.

Ahora bien, no se sientan ofendidos los en-amor-ados. No son maricones. No somos mariconas. No hacemos canciones, así que solo somos eso...en-amor-ados/as.

Medias Negras, Joaquín Sabina 

Wednesday, January 20, 2010

¿Amor o desamor?
"Me quedo con el desamor, porque el amor lo que da ganas es de meterse en la cama, en un baño o en un ascensor o donde sea con la persona a amar. Y el desamor da ganas de cagarse en su puta madre y escribirle una canción que la persiga toda la vida". Joaquín Sabina.
Que sabio que eres Sabina. Por eso te quiero. Aunque algunos piensen que ya es una obsesión. Ahi me tendrás con bombin incluido escuchando lo que quiero escuchar. Tu música. Y el himno Sabinero.





Contigo, Joaquín Sabina

Wednesday, January 13, 2010

Arboles en Marte
De verdad hace tiempo que no me impresionaba tanto una foto. Parecen árboles enterrados en las dunas de Marte.
Dejo el artículo completo.

http://www.huffingtonpost.com/2010/01/13/mars-tree-photo-nasa-hiri_n_421507.html