Diario (continuación)
20 de Febrero de 1957 (vestido negro con florcitas)
Me voy de la casa del Sr. May cerca de las nueve. El Sr. Serrano se había ido 20 minutos antes. Tome un bus verde Fiat. A la altura de Plaza Brasil siento una motoneta que sigue al bus. Era él. Casi al llegar a Manuel Rodríguez se acerca por el lado de la acera y me saluda. Siguió delante del bus y lo perdí de vista hasta llegar al Congreso, donde este para y me hace un saludo con la mano.
Al seguir el bus de nuevo, me decido bajar frente al teatro Real, donde él recién llega.
Nos dimos la mano y nos saludamos con un "buenas noches", me dice: "¿Y Ud. que hace a estas horas de la noche por aquí? ¿La llevo en motoneta a su casa?". Le contesto: "Bueno, pero yo nunca he subido a uno de estos aparatos, etc.,etc."
Nos fuimos por Providencia, Antonio Varas, Miguel Claro, y por Simón Bolivar hasta mi calle. Dos casas antes de la mía nos detuvimos. "¿Donde y cuando la podré volver a encontrar?, me dijo". Le expliqué mis problemas y le dí la dirección de mi comadre. Ahí dejaría él dicho cuando será el próximo encuentro. Antes de despedirnos ya nos tuteamos; y al decirle "hasta luego", nos acercamos algo, de lo más conveniente y él me dió un besito en la mejilla muy muy suavecito. Luego nos dimos algunos otros más.
Que día más maravilloso, me siento tan feliz, por que creo que es el hombre más encantador que haya conocido.
Saturday, October 13, 2012
Wednesday, September 26, 2012
Diario.
21 de Enero de 1957
El domingo 20 llegó telegrama a mi casa de Lalo, dándome cita para hoy lunes en casa del Sr. May. Allí conocí a un churrito que me presentaron muy formal. Se llama Manuel Serrano. Me cuentan que él fué el que se encargó del envío del telegrama. Tiene una motoneta. Posee una mirada muy especial y muy linda. Lamentablemente tiene argolla.
Al despedirme le digo: "Hasta luego y muchas gracias por el telegrama". Al darle la mano vuelve a mirarme con su mirada tan linda.
Debe ser muy joven todavía, viste muy bien y elegante. Posee modales muy finos.
Una semana después.
Varias veces lo he vuelto a ver y las miradas continuaban. Unas, durante unas onces donde hicimos un kuchen bastante malo con la Sra. May. Otras, al estar él abajo y yo sentada arriba en la terraza estudiando. Temo que Lalo se dé cuenta un día de nuestro flirt.
En otra ocasión, el Sr. May estaba con él en el cuartito donde pesan los huevos, me sirvió un tragito (pisco sour) y todo el rato me miró y observó. Al despedirnos ese día me dió la mano y nos la retuvimos un buen rato, luego nos la soltamos algo apresurados.
Otro día, yo vestía la solera azul con el collar de Aguamarina; estabamos parados frente al gallinero nuevo; él vestía unos pantalones azulinos claritos, muy lindos y una camisa de sport. Se veía tan lindo. Cuando sentí su mirada, al mirarlo yo, él estaba muy ocupado mirándome el cuello, el escote o habrá sido el collar?
Como terminarán y en qué todas estas miradas tan lindas?
21 de Enero de 1957
El domingo 20 llegó telegrama a mi casa de Lalo, dándome cita para hoy lunes en casa del Sr. May. Allí conocí a un churrito que me presentaron muy formal. Se llama Manuel Serrano. Me cuentan que él fué el que se encargó del envío del telegrama. Tiene una motoneta. Posee una mirada muy especial y muy linda. Lamentablemente tiene argolla.
Al despedirme le digo: "Hasta luego y muchas gracias por el telegrama". Al darle la mano vuelve a mirarme con su mirada tan linda.
Debe ser muy joven todavía, viste muy bien y elegante. Posee modales muy finos.
Una semana después.
Varias veces lo he vuelto a ver y las miradas continuaban. Unas, durante unas onces donde hicimos un kuchen bastante malo con la Sra. May. Otras, al estar él abajo y yo sentada arriba en la terraza estudiando. Temo que Lalo se dé cuenta un día de nuestro flirt.
En otra ocasión, el Sr. May estaba con él en el cuartito donde pesan los huevos, me sirvió un tragito (pisco sour) y todo el rato me miró y observó. Al despedirnos ese día me dió la mano y nos la retuvimos un buen rato, luego nos la soltamos algo apresurados.
Otro día, yo vestía la solera azul con el collar de Aguamarina; estabamos parados frente al gallinero nuevo; él vestía unos pantalones azulinos claritos, muy lindos y una camisa de sport. Se veía tan lindo. Cuando sentí su mirada, al mirarlo yo, él estaba muy ocupado mirándome el cuello, el escote o habrá sido el collar?
Como terminarán y en qué todas estas miradas tan lindas?
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