Monday, July 13, 2009
Cada vez que me acerco al Bar le pido a Diego que cante este tema de Silvio y dice que no se lo sabe. Pienso en el fastidio que le debe dar cantar durante tanto tiempo temas que tal vez no le interesa cantar. Lo entiendo. Tal vez es hora Diego, de poner por fin en tu repertorio de los Jueves de Silvio este tema. Harás feliz a un corazón lleno de melancolía por escucharlo.
Me parece que Silvio reflejó con este tema, hechos que no tienen explicación.
Mi Madre cuando era pequeña, siempre me decía que un Angel me resguardaba y me acompañaba. A pesar de mis no creencias, siempre siento que ese Angel me hace compañía.
Creo que, al igual que Silvio, esos Angeles existen. Pero pasa que se cansan de luchar contra las injusticias, dolores y pesares de este mundo. Es por eso que muchas veces no los percibimos. Cuando hecho de menos su presencia y comienzan mis miedos, miro la carita de mis hijos y veo a ese Angel que a veces pienso me abandona, pero que ciertamente siempre esta ahí, sigilosamente acompañándome y cuidándome.
Desde los tiempos mas remotos
vuelan los angeles guardianes,
siempre celosos de sus votos
contra atropellos y desmanes.
Junto a las cunas infantiles,
junto los tristes moribundos,
cuentan que velan los gentiles
seres con alas de otro mundo.
Cuando este angel surca el cielo,
no hay nada que se le asemeje.
El fin de su apurado vuelo
es la sentencia de un hereje.
No se distraiga ni demore,
todo es ahora inoportuno.
Va rumbo al campo de las flores
donde la hoguera espera a Bruno.
Se lanza un angel de la altura,
caida libre que da frio.
La orden de su jefatura
es descender hasta Dos Rios.
Es 19 y también mayo,
monte de espuma y madre sierra,
cuando otro angel a caballo
cae “con los pobres de la tierra”.
Dicen que al filo de la una
un angelote compasivo
pasó delante de la luna,
sobrevolando los olivos.
Y cuentan que con mala maña
fue tiroteado su abanico,
justo a la hora que en España
se nos mataba a Federico.
Un bello arcangel aletea
junto a un gran pajaro de hierro.
Procura que un hombre lo vea
para ahuyentar cien mil destierros.
Pero el arcangel se sofoca
y un ala azul se le lastima
y el ave negra abre la boca
cuando atraviesan Hiroshima.
Dejando un surco luminoso
por sobre Memphis, Tennessee,
pasó volando presuroso
un ser alado en frenesi.
Iba vistiéndose de luto,
iba llorando el querubin
e iba contando los minutos
de Dios y Martin Luther King.
El angel pasa bajo un puente,
después rodea un rascacielos.
Parque Central, lleno de gente,
no se da cuenta de su vuelo.
Cuanta utopia sera rota
y cuanta imaginación
cuando a la puerta del Dakota
las balas derriben a John.
Septiembre aulla todavia
su doble saldo escalofriante.
Todo sucede un mismo dia
gracias a un odio semejante.
Y el mismo angel que alla en Chile
vio bombardear al presidente,
ve las dos torres con sus miles
cayendo inolvidablemente.
Desesperados, los querubes
toman los cielos de la tierra
y con sus lapices de nubes
pintan adioses a las guerras.
El mundo llena los balcones
y exclama al fin: esta es mi lucha,
pero el señor de los cañones
no mira al cielo ni lo escucha.
Pobres los angeles urgentes
que nunca llegan a salvarnos.
¿Sera que son incompetentes
o que no hay forma de ayudarnos?
Para evitarles mas dolores
y cuentas del sicoanalista,
seamos un tilin mejores
y mucho menos egoistas.
Monday, May 18, 2009

Luego pasaron los años, y esa persona especial me mostró el parte de matrimonio que había diseñado para nuestra unión. Era muy simple y especial, tenia parte del poema de Benedetti, "Te quiero".
Tus manos son mi caricia,
mis acordes cotidianos;
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia.
Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice, y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada;
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro.
Tu boca que es tuya y mía,
Tu boca no se equivoca;
te quiero por que tu boca
sabe gritar rebeldía.
Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
Y por tu rostro sincero.
Y tu paso vagabundo.
Y tu llanto por el mundo.
Porque sos pueblo te quiero.
Y porque amor no es aurora,
ni cándida moraleja,
y porque somos pareja
que sabe que no está sola.
Te quiero en mi paraíso;
es decir, que en mi país
la gente vive feliz
aunque no tenga permiso.
Si te quiero es por que sos
mi amor, mi cómplice y todo.
Y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos.
Ciertamente que Benedetti haya estado en momentos especiales de mi vida, no es pura casualidad. Mi padre, Leandro y Benedetti, tenían algo en común, eso que los acerco a mi vida sin que yo los buscase.
Ayer cuando me enteré que había fallecido, sentí que mi corazón se iba a salir de tan rápido que comenzó a latir. Fue muy fuerte la noticia para mi. Benedetti siempre había estado en distintos pasajes de mi vida, sin quererlo, y de repente me acordé de todos estos acontecimientos vividos.
Solo se hoy día, que para mi será inolvidable este señor con nombre tan largo, Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno Benedetti Farugia, pero que conocí simplemente como Benedetti un día. Mientras exista amor y poesia, existirá Benedetti por siempre.